Tenemos una parejita muy amiga con la que solemos hacer nuestras fiestecillas. Les presenté a Kike, un follamigo muy cómplice que tengo por la zona. Nos invitó a su casa ya que su mujer estaba de vacaciones bien lejos. Nos tomamos unas cervecitas que estaban bien fresquitas, reservadas para nosotros. Eramos dos parejitas más el chico que "aporté" yo.
Todo iba bien hasta que Sofía me llevó al baño para comentarme que no le gustó mucho que el anfitrión tuviera un poco de barba y sólo se limitó a enredar un poquito con él, parece que los pelos le molestaban... vamos que yo no la conozco tan bien como pensaba.
Mi amiguita se empezó a irritar un poco por ese percance, así que la cogí bocabajo mientras le daba un masaje relajante en piernas y espalda con aceitito. Mandé a su chico Alex y a Joaquin que le dieran polla a la vez que entraba como en trance con mis manos.
Sofía no se decidía por cual meterse mas rato en la boca asi que le acerqué las dos para rozarlas entre si y ensalivarlas bien, mano a mano. Me cambié de posición y acabamos las dos levemente erguidas, de rodillas. Compartimos besos con lengua, pollas por medio y gemidos porque el que estaba un poco marginado empezó a meternos los deditos en nuestros húmedos coños.
Le pedí que se lo comiera el coñito de mi amiguita, que se lo había ganado por meterse los dos capullos en su boquita, acción que seguía ejecutando.
Esta vez fui a por Alex, le hunte bien la espalda del mejunje para hacer masajes con lo que comprobé que soy más habilidosa de lo que suponía con los masajitos seductores.
Lo hechicé hasta tal punto que apartó la polla de la boca de su chica, poseída por la insaciable lengua de Kike y la lujuriosa polla de mi pareja, Joaquín. Parecía que los ojos se le iban a salir de la cara de lo cachonda que iba, lamiendo y siendo lamida por machos distintos.
Total que mi nuevo partenaire me tomó del pelo y me metió el rabo en mi boca hasta que me llegó en la garganta, hasta casi hacer que me atragantara, ¡maldito hijo puta! Yo aguantando ahí el tipo con el chaval que jadeaba como un perro gozoso diciéndome "hostia marta que bueno buaahhh" Intenté respirar un poco, lamiéndosela como un cucurucho pero no fue casi posible, nuevamente me tenía embistiendo de labios para adentro.
Continuaba insultándome, llamándome putita, sabiendo que eso me encantaba y... se decidió a follarme duro como un obseso sexual. Le hice correr en menos de cinco minutos haciendo contracciones voluntarias con mis paredes vaginales. Bombeó muy duro detrás mío, yo tumbada casi totalmente bocabajo a su merced.
Note su explosión caliente dentro de mi coñito uhmm; no obstante, ese rato me supo a muy poco porque se escasamente se prolongó.
Para mi sorpresa Kike llevaba ya un rato machacándosela mirando a ambos lados, le daba morbo ver un intercambio de parejas y se lo pusimos en bandeja. Ahora iba a ser el momento de que tomara una parte activa en la fiesta.
Joaquín ya estaba dándole caña a Sofía vilmente, haciendo que la chica alcanzara un par de buenos clímax. Yo lo notaba porque la fenómena deja un halo de flujo por toda la superficie cada vez que se corre, además de sus innegables alaridos de placer.
Ahora el que se quedaba "fuera de juego" era el que iba a estar meneándosela, preparando el siguiente asalto.
Total que empecé a hacerle una buena chupada al organizador de la fiesta. Me quedé perpleja al vislumbrar sobre 22 cms de carne dura y erguida como consecuencia de mi logrado trabajo, apreciando sin duda el palpitar de sus venas. Era tremendamente gruesa, apetecible de la hostia.
En el mismo sofá me puso bocarriba, con las piernas dobladas y levantadas para manejar el coño a su antojo. Le dio un buen repaso con su lengua, metiéndomela muy profundo para beberse mis jugos. Me separó los labios con varios dedos para saborear mi coño con auténtica devoción a la vez que llegaba a masajear mi clítoris, mis tetas y todo lo que le antojase.
A esas alturas Alex volvía a la carga follándose a su chica con muchas ganas a la vez de que ella le lamía con ansía el rabo a mi chorbo. Me acerqué como pude a cuatro patas para depositar mi boca junto a la de mi pervertida amiga. Se sobradamente que Joaquin se pone como loco cuando dos nenas se reparten su polla o se la chupan simultáneamente.
Estuvimos asi unos minutos, incluída la lametada que me estaba proporcionando Kike en mi raja abierta, posicionada a cuatro patas como una perrita gozosa. Mi chico estaba como en una nube y yo también uhmmm, con lo que nos besamos con muchísima pasión.
Creí que iba a reventar de placer en la cara de mi fiel lamedor así que me aparté un poco y le puse el condón para llevar su polla hasta mi coño tragón. Mi agujerito estaba tan lubricado como deseoso de tremendo pedazo de carne bien erguida y voluptuosa. Me sacudí con fuerza sobre él con mis pezones bien empitonados por el gusto y gesticulando de forma lujuriosa.
La poderosa polla de mi buen colega me entraba hasta el fondo, rellenándome por completo y no era para menos, tuve que frenar un poco el ritmo para ajustar bien el tamaño de aquella herramienta que terminó por joderme hasta el fondo; toda la calentura y dureza me estaban poseyendo por completo.
Tanto que... me morí de gusto así mismo, explotando en un orgasmo que me dejó tambaleando de placer.
Todo ello delante de los demás que parece que se pusieron las pilas para follar a Sofía doblemente. Tumbaron a Jokin bocarriba, ella se sentó sobre su polla y, finalmente, Alex le abrió el culo a la putísima y remilgada de Sofía. Pensé que el provocador de mi orgasmo iba a darle, casi con toda seguridad, más caña que el impotente que la estaba enculando.
Yo no iba a ser menos... y sólo me faltaron las palabras del "rapidillo" de la fiesta para animarme a cabalgar analmente el terrible mango que tenía todavía entrando y saliendo de mi cueva.
Susurraba ante mis intentos de endiñármela hasta el fondo "vamos tía que tu puedes" pero creo que de esa manera no creo que me fuera a relajar lo más minimo. Solicité que me magreara las tetas y me tratara como a una sucia perrita, hablándome de manera más ruda y soez. Me apetecían más las órdenes explícitas que un simple ánimo.
Con un "joder, tienes que demostrarme lo guarra que eres", "con lo bien que te he tratado me he ganado estar dentro de tu culo", "está pidiendo mi herramienta a gritos", "te voy a terminar empalando como mereces" y cosas que me iba sugiriendo, conseguí que me hiciera suya como estaba deseando. Yo misma me jodí como una perra caliente porque llevaba el ritmo de la cabalgada, agarrándome al sillón y Alex se servía de mis glúteos, expandiéndolos con gran destreza cuando conseguía la postura óptima.
Giré la cabeza y noté cierta envidia al ver a la cerda de mi amiguita con los dos agujeros tapados, corriéndose una vez tras otra. Y a cada orgasmo, la hija de puta soltaba un alarido más alto que el anterior uhmmm los vecinos ya se estarían poniendo las botas con ella, seguro. Tiene varios tonos de voz por encima de la mía. Llegaba a rallar la exageración...
Imaginé que me lo estaban haciendo a mí, así que guíe a mi taladrador a que me llenara también el agujero del coño, o que, por lo menos, llegara a rozarme lo que tanto me gustaba; mi clítoris hinchado.
Pronto cambié la inclinación de mi cadera para facilitar el camino de los deditos de mi compañero de batalla hasta que noté que su pelvis rozaba potente en mi clítoris ufff, así iba a conseguir una cadena de orgasmos si seguía mucho tiempo balanceando en la misma postura. Le avisé de que iba a estallar nuevamente y que a lo mejor le comprimía mucho la polla con mi culo totalmente adaptado a su embergadura.
- Joder cabron que buenoooo!! -solté en una de esas salidas espontáneas como consecuencia de un nuevo estallido en lo más profundo de mí-
- Ahora me toca a mí zorrita, brinca sobre esta polla gruesa, así, sigue nenaaaa, que te boten las tetas incluso!! No pares!! - imploró.
Agarré sus hombros, incluso arañándole mientras el cogía con la mano expandida mis cachetes y conseguí llegar al tercer y último de los orgasmos en esa noche, hecha una furia. El no se quedó corto, me clavó a base de bien su tronco en mi agujero cien por cien dilatado a la vez que soltaba auténticas barbaridades e insultos varios, incontrolados por el gusto obtenido.
Noté como me llenaba de leche esa polla palpitante así como el conjunto de gestos emitidos por el rostro tenso de Alex, que después de un potenté gruñido, se relajó hasta casí quedarse frito.
Con el culo bien abierto me dirigí hacia Sofi que estaba a la espera de las lechadas de nuestros chicos. Ambas cogimos con cada mano una de ellas, teniendo ambas ocupadas. Apunté ambas hacia arriba para que el reparto fuera arbitrario.
Y justo casi se corren a la vez, llenando principalmente a la mi lucida compi. La dejaron perdida de lefa por toda la cara y tetas ya que a mí apenas me llegó un poco a la frente jejeje
Qué velada más divertida!!
Lamentablemente, me quedan las ganas de repetir, esta vez con dos rabos para mí, porsupuesto.