Por Alex Goce:
Todo empezó el día en que el mi mejor amiga estaba de cumpleaños. Era una fiesta de disfraces y mi amiga le quería dar una sorpresa a su novio así que decidió vestirse de conejita ya que a su novio le gustaban muchos las conejitas PlayBoy y esas cosas. Yo, por mi parte igual. Quería impresionar a los demás pero nunca pensé que iba a pasar algo entre mi amiga y yo.
Llegamos los dos a la fiesta y mi amiga vestía un bikini blanco con una colita detrás y unas orejitas que la hacían muy sexy. Tenía la cara pintada como un conejito. Todos se quedaron boquiabiertos verla. Estaba tan sexy que llamaba la atención, especialmente la de su novio.
Ese día también estaba Susana, otra amiga mía. Iba vestida como una tímida colegiala. El pelo con sus dos coletitas, unas gafas que la hacían ver muy inocente, una camisa blanca que la llevaba atada por la parte de abajo para que se le viera toda la barriguita, y una minifalda escocesa con unas medias. La falda era tan corta que se veía la rayita de su culo y unos tacones que la hacían más alta y más sexy.
Yo para ese día me vestí con un disfraz de Superman. Me había distraído mas de la cuenta y lleve algo de lo mas normal.
Pasada la noche nos servimos unas copas y bailábamos. Yo bailaba de una manera diferente, nunca se me dio bien. Pero Susana bailaba de una forma muy sexy, todos querían bailar con ella. Entre baile y baile, la mañana ya estaba llegando, así que algunos se pusieron a dormir, otros se fueron, y mi amiga se fue a dormir, ya que había bebido de más y se emborracho.
Yo me fui al baño, necesitaba mojarme la cara para despejarme un poco. Fui ahí cuando, de repente, entra Susana, sin llamar a la puerta. Entro y cerró la puerta con el seguro y le pregunte que estaba haciendo. Me dijo que me había visto entrar, y que pasaba a despedirse antes de irse, y que en toda la noche no se atrevió a bailar conmigo. Me agarro de la cintura y me dio un beso. Al principio me aparte y le dije que no podía ser, que nos conocíamos de hace tiempo, y que era mejor que lo evitásemos. Sin mediar palabra puso su mano en mi paquete, la verdad es que estaba excitadísimo.
Susana se sentó en la taza del baño, me desabrocho el pantalón y me dijo que quería hacerme una mamada. Le sorprendió ver que lo tenía duro, grueso… lo miro y comenzó a chupármela. Dios! Sin dudar fue la mejor mamada que me han hecho en mi vida!!!
Se tragaba mi polla entera, llegando casi hasta la garganta. Le pasaba la lengua y así estuvo como 15 minutos. Estaba tan cachondo que la levante y la puse contra el lavamanos. Le subí un poco la minifalda, y aparte las braguitas hacían un lado, dejando su coñito a la vista. Tenía unas ganas enormes de follarla. Se la fui metiendo despacito, penetrándola cada vez más fuerte. Tenía la polla muy dura, y la metía y la sacaba lentamente. Mientras yo la follaba, era se miraba en el espejo, y disfrutaba el momento, ya que estaba cada vez mas y mas caliente. Comencé a agarrarle las tetas por encima de la camisa, hasta que la desabrocho y me las dejo al aire. Le apretaba los pezones con mucha fuerza, le besaba el cuello, la espalda y le metía los dedos en su lindo culo sin para de follarla. Cuando saque mi polla, Susana ya se había corrido.
Volvió a chupármela, y me decía que quería que me corriese en su cara, que la bañase con mi leche.
Estaba a punto de explotar, así que me corrí, y Susana sentía por su cara como mi leche le bajaba hacia la boca.