En ese momento ¿QUÉ QUIERO?????.....¡¡¡¡¡QUIERO TU POLLA!!!!. Oh si, quiero tu polla… estoy deseosa de placer, embriagada de lujuria, es un cúmulo de sensaciones indescriptible, algo inefable. Ya no sé donde atender, si a la zorra esta, que está sedienta por chupar, o a tu polla que me está esperando. Así que agarro a la putita los pelos y la coloco detrás de mí para que me vaya lubricando bien mi culito mientras te tengo frente a mí, esperándome con esa barra enorme. No veo el momento de meterme todo eso en la garganta hasta el fondo para casi asfixiarme con ese pedazo de pollón.
La tienes bien dura, firme, apuntando hacia arriba y tan rosada que parece un pirulo tropical de Miko, jeje, esperando para ser degustado. Me la trago hasta el fondo y succionando fuerte, muy fuerte mientras mi mano garra tus huevos.
La putita sigue lamiendo todo mi coño y metiéndome su lengua por el culo, como buena perrita, embadurnándolo todo con sus babas.
Yo esperando saborear el dulce sabor del relleno de tu polla, ese nectar blanco de macho.
Estas a punto, lo veo en tu cara de placer, ya no puedes más, así que agarro a la chica, que estaba bien entretenida en lamerme el culo y la invito a deleitarse con el manjar que nos ofreces, corriéndote en nuestras bocas y en nuestras caras de mirada deseosa, ummmmmmmmmm, ¡qué corrida tan espectacular!, Y a pesar de haberte corrido, tu polla no tiene la intención de menguar, pues la situación es totalmente morbosa. Además, como dueño de esa polla, tienes en mente otras intenciones para practicar.
Me das la vuelta y ves mi coño totalmente empapado de jugos por el calentón, con tu lengua exploras esa zona tan ardiente, con la pericia y habilidad que te caracteriza, para hacerme gemir de gozo. Me tapas con una mano la boca e introduces algunos de tus dedos en ella y mientras tanto yo empizo a acariciar suavemente mi clítoris. Con la otra mano me agarras un cachete y empiezas a introducir tus dedos en mi culito ya bastante dilatado por el ajetreo anterior. Yo agachada con mi culo a tu disposición, la zorra comiéndome la boca y tú sin avisar me penetras el culoo con un movimiento rápido y enérgico, para penetrarme de una sola vez. Del impacto producido eyaculas con tal presión, que me haces ahogar un grito y morder la boca de la putilla.
Una vez dentro y bien descargada, contraigo mi esfínter para mantenerte atrapado y que no escapes, como los perros. Siiiiii, la situación del momento lo merece, como perros follando en la calle, a la vista de todas las miradas. Es vergonzoso, pero seguro que recordaré este momento toda mi vida y me correré de gusto cada vez que piense en esa experiencia.
………..Pero creo que aun no me he quedado lo suficientemente satisfecha,…..bueno…SI, pero ahora que te tengo aquí no voy a desaprovechar la ocasión y deseo follarte una vez más o varias más, jeje.
La chiquita no ha estado mal, pero ya me he cansado de ese juguetito, ahora vamos en busca, o mejor dijo, a la caza de una víctima para nuestras fantasías.
Tengo las rodillas destrozadas por la incomodidad del lugar de la faena, así que decidimos ir a un hotel para darnos una buena ducha y homenajearnos con una buena cena, hay que reponer fuerzas.
Subimos a la habitación del hotel, siempre comiéndonos con las miradas y provocándonos, cada vez que nos encontramos es un no parar, no puede ser posible que siempre tengamos ganas, ….que apetito sexual, somos como fieras en celo, no paramos de tocarnos. Tus manos, ummmmmmmm, son lo mejor, recorren cada parte de mi cuerpo para despertar mi pasión y mi fuego interior, aaaaahhhhhh, cuando estoy a tu lado siempre me arde el coño, ¡qué quemazón!.
Ya acomodados en la habitación llaman a la puerta, es la cena que acabamos de pedir. Me dirijo hacia a puerta para abrir mientras tú te quedas tumbado en la cama observando mi culo como se mueve hasta la puerta, la abro y…… es una chiquilla la que viene a servirnos la cena, con carita dulce. Parece recatada y tímida…. perfecto!!!!, será fácil de llevar para nuestros juegos.
- Pasa por favor, y deja la bandeja sobre la mesa.
Se da la vuelta y se inclina para apoyar su bandeja, dejando insinuar sus excitantes curvas, su culo redondeado y su estrecha cintura lo acentúa aun más. Lleva un uniforme muy entallado, ummmmm!, se me pasan por la cabeza mil perversiones para hacer con ella. Ummmmmmmm, su atuendo me perturba. No lo puedo evitar….y de pronto, como si de un acto reflejo se tratara, paso mi mano acariciando suavemente por uno de sus turgentes glúteos. Ella se sobresalta por el acto, me mira sorprendida pero a la vez excitada, es una mezcla de sensaciones que le hacen sonrojar pero sin poder evitar la excitación del momento.
Dirige su mirada hasta el fondo de la habitación y sus ojos se encuentran con tu cuerpo recostado en la cama, semidesnudo, aun no te has despojado de tus pantalones vaqueros, en los cuales se puede apreciar un ligero abultamiento en la entrepierna que aumenta por momentos hasta el punto de parecer reventar la cremallera.
Con mi mirada le invito a pasar y ella acepta con una sonrisa que deja escapar.
- ¿Nos sirves la cena?.
Ummmmm, (creo que la cena será ella y mi postre tú).
Ella, intrigada por el “¿qué pasará ahora?”, y el morbo de la situación, me observa esperando una orden. Yo le dirijo cogida de la cintura hacia a ti. En ese momento le coges la cintura, acercas su boca a la tuya y besas sus labios apasionadamente, como sólo tú sabes hacer, introduciendo tu lengua en su boca y buscando la suya; yo observo…me está subiendo un calentón por la escena y empiezo a acariciar mi clítoris para ponerme manos a la obra……