La otra noche me encontraba sola en casa, aburridita sin nada que hacer me conecté a internet y comenzé a leer Relatos Eroticos en una web. Una de mis pasiones sin duda es leer y mucho mas aún si encima son relatos muy guarros.
Comenzé a mirar relatos de dominación e imaginandome que alguna de esas protagonistas podría ser yo y me comenzé a exitar. Bajé mi mano hacia mi entre pierna. Llevaba un pantaloncito corto de pijama y debajo el tanguita. Comenzé a acariciarme por encima mientras seguía leyendo como esclavisaban a una chica y le hacia de todo. Uhmmm cerré mis ojos y me imaginé que esa chica era yo, que lo que le estaban haciendo me lo hacían a mí. Me seguía tocando por encima y me notaba muy mojada. Deslizé mi mano por dentro de mi pantaloncito de pijama y esta vez me acaricié por encima del tanga que estaba completamente empapado. Tenía unas ganas enormes de jugar con mi clitoris y meterme los deditos en la vagina pero retuve mis ganas y seguí leyendo mientras seguía acariciandome uhmmmmm que rico sentía mis labios gorditos y calientes y yo estaba a cien.
Bajé el pantaloncito y me quedé solo con el tanga puesto y seguía acariciandome. Mientras más me reprimía, más cachonda me ponía. Seguí leyendo un par de relatos más poniendome a tono y acariciandome hasta ponerme a mil y al final no pude aguantar más y apagué el monitor. Me eché en la cama y me desnudé en la oscuridad de mi habitación. Acaricié mis pechos jugando con mis pezones, aprentándolos y estrujándolos con las yemas de mis dedos mientras que con la otra mano comezé a deslizarla por mi abdomen hasta llegar a mi coño. Empezé a acariciarmelo lentamente y a meterme los dedos y los sacaba para restregarme con ellos mi clitoris.
Poco a poco podía notar las sensaciones de orgasmo y paraba para no correrme tan rápido. Quería disfrutar un poquito más. Al ratito cogí mi consolador y puse la vibración y comenzé a frotarmelo por todo el coño para que se lubricara bien y metermelo sin que me doliera y asi lo hize. Una vez dentro seguía con la otra mano acariciandome el clitoris. Deseaba a todo aquello que alguien irrumpiera en mi habitación me cogiera fuertemente y me pusiera a cuatro patas mientras me metiese la polla por mi coño humeno y que me jalasen fuerte del pelo. Mis ganas de correrme superaron mi voluntad y al final tuve un orgasmo en toda regla. Me quedé un ratito jugando con mi vibrador pasandolo por mi coño, jugando con mis jugos, subiendolo por mi abdomen hasta metermelo en la boca y saborearlos.
Maya.