Te deseo ,y nos imagino pasando una cálida velada cerca de la chimenea. Tú estás vestida con una blusa negra, con un escote apto para provocarme un infarto ,y una mini tableada ,también en color negro, que me permite fantasear con la sensación del cuero del sofá acariciando directamente la tersa piel de tu trasero.
Me acerco a ti, y me ofreces voluptuosa tu cuello, para que lo colme de besos y caricias. Introduzco mis manos por entre la blusa y agarro la base de tus tetas de diosa. Busco acariciar tus pezones con la pinza que forman mis dedos índice y anular, y noto como se yerguen cuando, con delicadeza, los estiro.
Me pides que me levante y me coloque frente a ti. Con avidez de curiosa insaciable, me desabrochas el cinturón, después de desabotonarme la bragueta, me acaricias el rabo por encima de los calzoncillos. Pasado un instante, decides liberarlo de toda la ropa que antes lo ocultaba a tu vista, que entonces se eleva buscando la reacción de gozo que expresa mi cara.
A la vez que terminas de descapullarme la polla con una mano, la otra me acaricia los huevos, y nota mi reacción, tensando un poco los abdominales ,al sentir tu tacto en una zona tan delicada
-No te preocupes, querido,- me dices con una voz capaz de derretir el Ártico.- Voy a ser muy cuidadosa.
Mientras, el masaje que le estabas dando a mis pelotas no sólo no había cesado, sino que con mano de experta consumada, se iba haciendo más firme e intenso, a medida que notabas que yo iba disfrutándolo más.
-muy bien, ya veo que estoy consiguiendo que tus pelotas se acostumbren a que las sobe.
- Mira como me lo agradecen-, dices a la vez que acercas la boca a la punta de mi sexo, donde se deja ver una gotita de ese líquido preseminal que tanto te gusta saborear.
-ummmmmmm, cariño, que anticipo más delicioso de lo que voy a conseguir después del interior de esos sensibles cojones tuyos, murmullas relamiéndote, para acto seguido enterrar íntegramente mi polla en lo más profundo de tu boca.
-No pares, me estas haciendo acariciar el paraíso. Que mamada más rica. Siiiiiiiiiiii. Eso es , me encanta cuando la recorres enterita, para luego detenerte a lamer la punta mirándome directamente a los ojos.
-Así que te gusta lo que te hago, ¿no?. Pero yo tengo que ser correspondida. Tengo que tener también mi parte, mi regalo de alumna aplicada y niña buena ,y si seguimos así, vamos a conseguir que se acabe demasiado pronto. ¿no crees?.
-Tienes toda la razón, contestas , ayudando a que te levantes y dejando que te vuelvas a recostar sobre el sofá.
-Déjame que te coma el coño, quiero notar como te corres de gusto con mi lengua y como me inundas con tus jugos, notar como te estremeces de placer en mis labios, oír tus gemidos demandando más placer, y notar los espasmos anunciadores del inminente orgasmo.
-Si todo eso quiero ,y mucho más, me dices relamiéndote, mientras me ayudas a quitarte las braguitas levantando un poco el culo, a la vez que agarras tiernamente mi cabello y diriges mi cabeza hacia tu entrepierna.
Lámeme enterita, soy toda tuya, me dices cuando entierro mi lengua en tu intimidad.
Estas húmeda y muy caliente, sabes a deseo, a pasión y a lujuria. Tu coño parece una olla a presión, rebosante de calidez y humedad.
Entierro mi lengua en ti, profundo, siiiiii, muy dentro. Te como entera, succiono tus labios al mismo tiempo que acaricio la parte interna de tus muslos. Después , mientras introduzco un dedo firmemente en tu rajita, ensalivo bien tu clítoris, restallante, hinchado y te susurro que quiero que te corras de gusto para mí, que me inundes de tu flujo.
-Sigue, no pares, me encanta como me masturbas y como me comes enterita. Dame otro dedo y metemélo con fuerza hasta el fondo.
- si pero primero lubrícalo con tu saliva, contesto acercando mi mano a tu boca ávida.
la tomas e introduces mi dedo anular en la boca y empiezas a mamarlo casi con desesperación
-clávamelo, entiérralo dentro del coño, haz que me corra como una loca. Ummmmmm, si , así bien profundo, mete y sácalo rápido , y no pares de dedicarle su ración de lengua a mi botoncito, estoy a punto de estallar, gimes de manera cada vez mas escandalosa.
-estas consiguiendo que me corra como una buena zorra.
- me encanta, más, quiero más gritas, mientras te sacuden los espasmos anticipo del orgasmo que disfrutas plenamente al mismo tiempo que aprietas mi cara contra ti , dejándome sentir los temblores de excitación que excitan tu cuerpo desde lo más profundo de tu ser.
-te ha gustado querida, me alegro mucho, pero esto no ha terminado aún, cuando te recuperes un poco quiero que me folles y hagas que nos corramos los dos.
Casi sin dejarme terminar la frase te vuelves hacia mí, y con voz de zorra consumada me sueltas que nada de descansar un rato, que me ibas a exprimir hasta dejarme sin resuello ahora mismo y que querías mi polla dentro de ti, jodiendote en ese mismo instante.
Casi inmediatamente me dices que me tumbe de espaldas a la cama y sin solución de continuidad te colocas encima de mi.
-Quiero tu rabo dentro ya, exclamas como poseída por la lujuria. Y te empalas tu misma , metiéndotela de un solo golpe hasta la cepa.
De tus ojos ha desaparecido cualquier atisbo de comedimiento y afloran tus deseos en estado puro. Quieres placer y lo quieres ya, en ese mismo instante y me tienes a mí para procurártelo.
-quiero que hagas que me vuelva a correr, querido. Y esta vez quiero que tu me acompañes.
Dices mientras comienzas una cabalgada encima de mí que a buen seguro va a conseguir lo que te propones no tardando mucho.
Me agarras de la nuca mientras sigues moviendo las caderas arriba y debajo de forma frenética y ofreces tus pechos a las caricias de mi boca y labios, mientras tomas mi mano todavía impregnada los dedos de tu esencia y me susurras al oído:
-a que estas esperando para clavármelo despacito en el culo. Tanto tú como yo lo estamos deseando.
Empiezo a cercar tu agujerito trasero, a acariciarlo, notando como palpita entre mis dedos y cuando noto que después de los primeros roces se abre como una flor, introduzco dessssspacio, con paciencia infinita el dedo y noto como disfrutas, escuchando el gemido profundo y grave que viertes desde el éxtasis interior que te transporta.
_si iiiiiiiiii, gritamos casi al unísono y nos fundimos en un devastador orgasmo, para quedar , ahora sí , rendidos y satisfechos uno junto al otro.