Eso mismo, que estos días estoy que me derriiiito enterita. Como me ha tocado viajar un poco, he pasado por la zona donde la ola de calor pegaba de lleno, ¡casi me da algo!
Menos mal que en el hotel había una cabina de éstas, te puede caer en cualquier sitio. Uhmmm qué juguetona me puse tocando los mandos, a ver por donde salía el chorro. ¿Y qué mejor si te ven jugar y te acompañan?