Aquí tenéis a una auténtica joya, el cabo Edu. Sabía yo que los militares eran unos viciosos, si bien éste en concreto rayaba la perversión.
Lo único que pude hacer yo fue empezar la ofensiva, atacarlo sin piedad y derribarlo sobre la cama uhmmm Y lo bien que me lo pasé lo podréis ver en fotos fuertecitas y dentro de muy poquito en un vídeo súper cañero.